Tipos de caídas y sus complicaciones

Según la OMS, cada año se producen 37,3 millones de caídas que requieren atención médica. Son la segunda causa mundial de muerte por traumatismo involuntario. Se ha visto que un 50% de los mayores de 80 años que viven en la comunidad se caen al menos una vez al año y el número de caídas al año aumenta en las personas mayores institucionalizadas.

Aunque son diversos los factores de riesgo, en un estudio realizado en residencias españolas, vieron que la causa principal de las caídas es la pérdida de equilibrio, seguido de resbalones. Lo más frecuente en ambos casos es caerse hacia atrás.

También se ha visto que el 46% de las caídas ocurren en el baño. Muchas veces, las personas mayores, van al baño por la noche, cuando todavía están somnolientos y se acaban de incorporar de la cama pudiendo sufrir mareos y problemas de hipertensión.

Para las personas de edad media, las caídas pueden resultar banales. No obstante, pueden resultar muy peligrosas para personas mayores, con complicaciones inmediatas o tardías.

Al caer, una persona mayor puede sufrir daño inmediato como pueden ser las contusiones, las heridas o las fracturas. También puede pasar que, la persona caiga y se deshidrate o entre en hipotermia por imposibilidad de moverse.

Como consecuencias tardías podemos encontrar dificultad de movilidad en caso de, por ejemplo, fractura de cadera o patologías psicológicas como el síndrome post-caída (1) que afectan a prácticamente todas las personas mayores que han sufrido una caída. Con el miedo a sufrir una nueva caída, los ancianos pierden la confianza a la hora de realizar movimientos y esto provoca un deteriro mental y físico.

(1) Síndrome post-caída: miedo a volver a sufrir una caída

Artículo elaborado en colaboración con Clémentine Pradére y Juan-Carlos Campos, estudiantes de 6º curso de Medicina y voluntarios de Coravis.