
La clave principal para reducir el riesgo de caídas en personas mayores es la educación, tanto para los ancianos como para las personas que los cuidan. Es importante crear un entorno seguro y trabajar protocolos eficaces con el objetivo de evitar al máximo que se produzcan caídas y el posterior trauma denominado síndrome post-caída (1).
Para ello, es importante considerar los siguientes puntos:
- Diagnosticar y evaluar los factores que predisponen a cada persona a sufrir caídas, tanto en lo que se refiere al medio en que vive la persona, así como las enfermedades que sufra. En lo que respecta a las enfermedades, es importante tener en cuenta los fármacos prescritos que tome la persona.
- Antidepresivos. Estos fármacos aumentan el riesgo de caídas hasta el doble.
- Evitar la utilización de fármacos que sean tóxicos para el sistema vestibular (2).
- Reducir al máximo la polifarmacia (3)
- Entrenar a las personas mayores en el entorno en que viven. Si es necesario con el uso de aparatos auxiliares o con la educación kinésica (4).
- Trabajar a favor de unas buenas condiciones visuales. Por una parte, vigilar que siempre haya una buena iluminación; por otro lado, corrección y tratamiento de enfermedades oftalmológicas con lentes correctoras u otros métodos.
- Trabajar a favor de unas buenas condiciones sonoras. Por una parte, será importante que aquellas personas con problemas auditivos usen audífonos. Por otra parte, llevar un control de los oídos por posibles tapones de cerumen que se pudieran generar.
- Uso de un buen calzado, que:
- Sea cómodo
- No apriete el pie. Que no baile pero que tampoco oprima
- No apriete el tobillo, pero que tenga una sujeción correcta. Por ejemplo, con velcros ajustables
- Tenga un tacón inferior a 1,6 centímetros
- Tenga suelas duras, flexibles y delgadas
- Tenga soporte ortopédico para el talón
- Reemplazar la contención como medida de prevención de caídas. Aunque pueda ser una opción para evitar caídas, puede generar trauma psicológico y estrés postraumático en la persona inmovilizada. Existen otros métodos alternativos que pueden ayudar a prevenir las caídas o sus consecuencias:
- Utilizar bastones o andadores
- Bajar al máximo la altura de la cama y poner un colchón en el suelo para amortiguar posibles caídas.
- Inclinar hacia atrás los sillones geriátricos y subir ligeramente las piernas de los ancianos.
- Usar dispositivos que amortigüen las caídas como, por ejemplo, un cinturón adaptado con relleno de espuma para evitar fracturas de cadera.
(1) Síndrome post-caída: miedo a volver a sufrir una caída
(2) Sistema vestibular: es el aparato ubicado en el oído interno y relacionado con el equilibro y el control espacial.
(3) Polifarmacia: consumo de varios fármacos simultáneamente
(4) Educación kinésica: realización de una serie de ejercicios específicos para mejorar el equilibro.
Artículo elaborado en colaboración con Clémentine Pradére y Juan-Carlos Campos, estudiantes de 6º curso de Medicina y voluntarios de Coravis.