Jóvenes y personas ancianas : ¿tiene edad la amistad?

Creemos que estrechar los vínculos entre los jóvenes y la gente mayor, con máximo respeto a la diversidad, es muy positivo.

Gracias a experiencias como la que realizaron a lo largo del pasado curso escolar estudiantes de 1º de bachillerato de la Escuela Padre Damian Sagrados Corazones de Barcelona ( https://padredamiansscc.org/ ), visitando semanalmente de octubre a mayo a los ancianos de la Residencia Institut del Desert de Sarriá ( https://residenciadesertsarria.com/ ), en Coravis hemos podido observar que la relación entre los jóvenes y las personas de la tercera edad unen a los dos grupos y generan la amistad entre ellos.

¿Podría potenciarse en las escuelas el trabajo en valores como la empatía y el respeto? Con actividades como las desarrolladas por la Escuela Padre Damián Sagrados Corazones, los proyectos de Aprendizaje Servicio impulsados por el Departamento de Educación de Cataluña en todas las Escuelas catalanas y pivotados por el Centro de Recursos Pedagógicos de Les Corts ( https://serveiseducatius.xtec.cat/lescorts/ ), puede conseguirse. Proyectos como Generaccions, que se está realizando en el distrito Sarriá-Sant Gervasi ( https://ajuntament.barcelona.cat/sarria-santgervasi/ca/noticia/es-presenta-el-projecte-generaccions_742064 ) ayudan enormemente. Propiciando el contacto de los jóvenes con personas ancianas, estos valores se experimentan de forma natural.

En las residencias  geriátricas algunos residentes sienten soledad y anhelan un contacto cariñoso con personas de cualquier edad. Los ancianos se dejan sorprender fácilmente y agradecen enormemente cualquier gesto que muestre interés por ellos.

Si además alguien de la residencia explica a los estudiantes los gustos y características individuales de cada persona atendida, los jóvenes pueden relacionarse con ellos teniendo presentes sus apetencias. Estamos seguros de que de estas visitas entre jóvenes y ancianos se derivará en muchos casos un afecto y aprendizaje mutuo.

Desde Coravis animamos a  las instituciones educativas a seguir promoviendo el voluntariado y otros planes de acción social que favorezcan el contacto de sus estudiantes  con los ancianos que viven en alguna residencia geriátrica de la zona. Los resultados superarán con creces la expectativa. Nuestra propia experiencia con el colegio Padre Damián de Sarriá (Barcelona), así lo avala.

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